Casi imprescindible
Ocurre que calan las rutinas, y las risas y las miradas, ocurre que el poso de las palabras y de las lágrimas derramadas hace cerco en el corazón, ocurre que ya me duele tu mal, y me duele mucho.
Admiro la belleza de esos ojos y el pensamiento que te surca ahora la mente, ese que dice que no entiendes tal admiración, y también las sonrisas, y el aliento constante que supone tenerlas a unos pasos, a un cable, a una cámara de distancia. 
Caen los párpados, y el sueño sirve de excusa temporal, solo hasta que me doy cuenta de que también cayeron los labios, y el gesto, y que cuando me miro, dentro de mi, se ha caído el ánimo a la misma velocidad que el tuyo.
Me duele dentro, si bajas la mirada, si suspiras. Me duele, ver que tan increíble corazón se ve pequeño, me dolió y me hizo llorar pensar por un momento que podía dejar de disfrutarte, aunque haga tan poco tiempo que lo hago.
Es mejor que pienses que nadie es mejor que nadie, y que sigas tu camino tan limpiamente como lo has hecho hasta ahora. Tan solo te pido que tengas siempre presente que hay alguien para quien te has hecho, casi casi imprescindible. Y que no lo olvides nunca.
Cuídate.

