Amar defectos
Siempre llegas tarde. Me era difícil cuadrar la realidad y la ficción, decir en casa que me iba a estudiar y tener que esperarte 15 minutos en el portal, con el riesgo que ello entrañaba, hasta que llegabas. Son solo 15, es verdad, pero son siempre, o casi siempre.
Cuando entré en casa me dirigí a mi habitación a pegarle puñetazos al colchón, mientras no paraba de gritar. Había hecho el camino de vuelta a casa andando, en vez de en autobús, porque tenía que soltar toda la energía que acumulaba en forma de rabia en mis puños. Aún así, al entrar en casa tuve que hacerlo, terminar de agotarla, llorar. Sentía que me tratabas como si no tuviera la menor importancia. Me habías vuelto a dejar plantada, otra vez, una más.

A veces no te das cuenta de que hay ciertas cosas que no se le pueden decir a cierta gente. Que no puedes subestimar el cariño, ni infravalorar y obviar el esfuerzo que hay quien hace por ti. A veces, sé que no queriendo, pero duele, en el fondo del alma, porque es como intentar mover el viento.
Amor es cuando lloras, cuando escuece, cuando golpeas colchones, paredes, gritas. Amor es cuando todo eso pasa y al final acabas riéndote y queriendo cada uno de los pocos defectos que tienes.
Amor es incondicional, amor es eterno, amor, del de verdad, no se gasta nunca.
Te quiero



parasonar dijo
Y siempre dices te quiero, por eso me encanta leerte..
Cómo estás?? hace mucho que no hablamos!
un besote
14 Diciembre 2010 | 12:06 PM