Una noche
Era una noche oscura, vacía, triste. Era una noche fría y dura, y en el aire flotaban sensaciones que no sabía cómo explicar. Era una noche con un alma a quien le faltaba otra, y por eso empecé a hablar. Hablaba, con el corazón en la mano, usando, quizá por primera vez esos ojos que entorno cuando junto 5 letras formando tu nombre.
Ha sido una noche vacía sin rostro, han sido las horas pasando y las manillas repiqueteando una ausencia que se repite, ha sido el frío de Diciembre recorriéndome los huesos, la piel. Ha sido, como lo fue entonces, solo que esta vez no he hablado.

Porque se me acabaron las palabras, o quizá las dejé de lado. Porque me invadió por completo el corazón y no hay sitio para la poesía. Porque ya no me sirven esos fragmentos cíclicos en que se empieza y se acaba con la misma frase. O quizá tan solo, porque ya he visto, que diría Amaya, la canción más bonita del mundo hecha mujer. Y me sobran palabras.
Te quiero



Marcela Peña Segovia dijo
aww!! ne gusta eso :)
10 Diciembre 2010 | 12:34 AM