Silencio
No creo que tengas ganas de pasarte, de ponerte a leer, aunque también lo creí en otras ocasiones, y me has sorprendido... No creo, y lo entiendo, que tengas ganas de nada, ni siquiera de reírte, y te aseguro que lo comparto, aunque sepas que has hecho bien y que cuando uno da todo lo que tiene nadie puede exigirle más.
No quiero hablarte, quiero que estés tranquila, que poco a poco te asientes otra vez, que levantes la carita preciosa que tienes, que saques esos ojos de niña, de dulce niña que se ríe tan fácilmente, sin preocupación. Quiero que sepas que estoy, que estoy segura que lo tienes presente, quiero que vengas cuando tú quieras y me cuentes lo que quieras, o que simplemente me mires y me digas que estás harta de darte contra el suelo, o quedarte callada. Estoy, siempre, y demostrado quedó a aquellas intempestivas 4 de la mañana, para lo que quieras, y para cuando quieras. Porque no puedo hacer otra cosa, y porque no hay quien se lo merezca más que tú.
Un enorme beso, un abrazo de los tuyos, mi corazón y mi aire, a tu disposición. Te quiero.



e dijo
"no hay mejor modo de no deber ada, que dando todo lo que haya que dar"
La primera parte del texto me ha recordad oesta frase tan bonita de C.Chaouen.
Un placer pasarme por aquí de nuevo y ver nuevos textos!
Eva, antaritas
9 Diciembre 2010 | 12:39 PM