Por noches como esta
Llevaba tiempo sin escribir tan a menudo. Tengo las cosas muy claras, mis ideas, mis argumentos, los porqués de cada cosa que digo, que hago, que pienso. He razonado mis sentimientos, los he expuesto limpios. Estoy en paz conmigo misma, y escribo por ello poco, porque no me hace falta vaciarme, aunque de cuando en cuando, y de la misma manera que el león come cebras, yo he de escribir. Forma parte de mi naturaleza.

Ocurre últimamente que hay demasiados silencios, situaciones distintas a las habituales, noches largas, sola, tranquila, a la luz de la luna llena, en ciudades iluminadas que no son la mía. Y te echo de menos. Como todos los días, pero en un lugar distinto. Inicia un suspiro, miradas al cielo, el corazón encogido.
Acabo de escuchar tu voz y se me alivia un poco el pecho, el nudo, la fábrica de lágrimas. He huido de los grandes éxitos esta noche. Hoy no quiero, hay gente, lo estás pasando bien y no tengo motivos. No quiero exteriorizar que te echo de menos, brutalmente, como no imaginarás nunca. Por eso escribo, porque es por este tipo de momentos, es por noches como ésta... por lo que sé que te quiero.

