Columnas de aire
Sonrisas, gestos, punzadas del destino, una nube con forma, alguien pronunciando determinada palabra, una noticia sobre aquello que te ronda la cabeza... como el rel
igioso de cualquier índole, creemos en lo irracional porque a veces lo que debería ser no es, porque las leyes exactas cada vez lo son menos, porque las personas a veces dejan que desear, porque las reglas cada vez se cumplen menos.
Creo en el número de aquella matrícula, en el pintado en el suelo señalando el puesto del mercado, creo en las canciones de la radio, creo en esa a priori absurda afirmación que dice que lo que deseas mucho se cumple, creo en las columnas de aire porque el mundo real se me queda pequeño, injusto, cojo.
Creo en las incasualidades, me agarro a la magia para argumentar que la meta cada día está más cerca, que la energía no se destruye y que el amor tampoco... y me concentro en quererte, en amarte hasta donde me deja la única regla real que sigo: tu felicidad
Desear, ese es el verbo, para todo.
Te quiero






arquera-loca dijo
Precioso post, yo pese a decir que no creo en todas esas cosas, en realidad me muero porque algunas de ellas por pequeñas que sean, se cumplan en parte y que el sol deje escapar un rayo por entre esas nubes y me llene de ilusión, mientras eso pasa, solo nos queda esperar y desear, desear con todas nuestras fuerzas, que la meta cada vez está más cerca y que algún día la alcanzaremos
Besos
16 Febrero 2009 | 01:16 PM