Sigo
Sigo con las canciones de fondo, con las manos temblorosas, con ese nudito cada vez que miro esa boca, esos labios, esos ojos oscuros.
Sigo mirando mi móvil callado, sigo teniendo frío en los pies y aire en la garganta.
Sigo contando chistes malos, sigo imaginando gestos, palabras, miradas, situaciones.
Sigo dejando el remolino al aire, quitándome el anillo para ducharme, sonriendo cada vez que me pongo las gafas y empiezo a estudiar.
Sigo intentando darte sorpresas, poniendo mi mano sobre o debajo de la tuya, sigo buscándola entre el montón de dedos para coger un trocito de los tuyos.
Sigo con el alma encharcada de tus besos, tu voz, tus palabras, tu risa.
Sigo con el corazón bombeando lo justo para vivir, dejando el resto por si un día he de gastar mis energías en dártelo.
Sigo mandando los buenos días cada vez que me levanto. Sigo enclaustrando las buenas noches a las doce.
Sigo amándote como si fuera lo último que hiciera en el mundo, porque de aquí al final es lo único que seguirá siendo seguro. Sigo queriéndote y sintiéndome tuya de arriba abajo.
SIgo, y sé que seguiré porque no hay nada el mundo que sepa con más fuerza.
Te quiero.

