Lo que queda
No recuerdo bien cómo empezó todo. El teclado de entonces hacía mucho ruido, los pensamientos se agolpaban, escribía sin destino, sin juez, sin punto de entrega. Escribía sin sentido, al menos aparente.
A las primeras líneas las llamé "Sueños". Era algo así como una confusión del duermevela con la realidad, la pregunta de si era más duro el inconsciente de la noche o el sinsentido del día. Algo demasiado profundo y a la vez demasiado vago. Aún reposa en la carpeta de mi ordenador en que guardaba todas esas cosas. De vez en cuando lo leo y sonrío. Esta vez, una de las frases que subrallé tiene sentido...
Decía "Soy lo que queda de lo poco que hubo". Trágico. Demasiado triste. Me gustaba la fuerza de la frase y la utilizaba de nick algunos días, pero la gente se preocupaba por mí sin motivos, y decidí dejarla apartada. Hoy ha vuelto a surgir a escena. Hoy quizá sigue sin tener ese trágico sentido inicial, pero dice cosas..
Recapitulemos: Poco más de 1,62 m, estudiante, sin carnet de conducir, sin coche por tanto, a mitad del camino hacia lo que no le llenará del todo, pero con expectativas de poder encontrarle el gusto al paseo. Fútbol, letras, poca cosa. Lo único salvable, el corazón joven, con fuerza, con inocencia y sin maldad, sin ninguna maldad, tan poca que de vez en cuando se trastabilla y se hace más daño del debido.
Pero todo eso era antes. Lo poco que hubo. Hoy, lo que queda es lo mismo, sin la única cosa que merecía la pena. Me quedé sin corazón, me lo robaron. Me quedé sin fuerzas, me las han quitado. Me quedé sin alma, sin mente, sin nada. Todo me lo arrebataron. Y por supuesto, sigo sin maldad. Porque aún así intento que no me duela. Porque aún así intento que sane. Sonreir, mirar hacia delante... y que la única cosa que vea, no sea ella..
Soy lo que queda de lo poco que hubo. Y aún así, la amo.



