Buscando tu sombra
Torcido el gesto, bajas la cabeza e inicias un hilo nuevo en mi cabeza para pensar...
Vengo con ganas de sonreirte, tras darte vueltas todo el día, como cada uno de los minutos en que estoy despierta, como cada uno de los segundos en que estoy dormida. Vengo con ganas de tocarte por detrás y que sepas que ese minúsculo trozo de mi piel porta noticias tranquilas, que dicen que nunca has dolido y nunca dolerás, por mucho que por las noches venga la luna a retener mis deseos más ocultos... Vengo con ganas de que en una sola mirada sepas que estos dos metros no nos separan, sepas que estoy ahi contigo, pendiente de cada gesto, consciente de cada paso...

Torcido, digo, el gesto, y se apartan las nubes bajas, dejo en el suelo las sonrisas complacientes y centro toda mi fuerza en bucear hasta ese gesto, sin coger aire y sin tocar tu piel... a descubrir qué rompe la mayor calma que forma tu interior...
No sé si te lo he dicho alguna vez, pero no hay mundo que colme lo que te mereces. No sé si lo supiste, si llegaste a comprender que dentro de ti hay más de lo que nadie puede imaginar... y que cuando rompe tu piel y sale al exterior no hay felicidad que no pueda ser complacida con tal sonrisa... Y no sé si se me pasó decirte que te quiero, tanto que buscando tu sombra sonreí...
Sé feliz. TE QUIERO



parasonar dijo
=( Clara qué te pasa últimamente? a ver si te pillo por banda que te veo tristona y me cuentas....
Un besazo!
(eso sí, la sensibilidad que linda la tristeza sigue siendo una maravillosa compañera en los relatos)
25 Septiembre 2008 | 11:06 AM